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lunes, 24 de octubre de 2011

Va por ustedes!!!

Esta es una foto que pretende ser alegórica.Está hecha este mismo verano, sobre San Juan.El lugar, cuyo nombre me reservo por que no quisiera encontrarlo lleno la próxima vez que pueda ir, está en Suiza. El camión entra a buena velocidad en Suiza, desde Italia. Como entro yo ahora en el virtuoso mundo virtual. Si hay un lugar realmente especial para mí, por muchas cosas, está en algún lugar de estas montañas. No en Suiza, no.Aqui, en esta parte específica de su mapa.Sigue siendo cierto que regresar a Hawaii es mi sueño recurrente, pero...Suiza siempre tendrá un lugar muy preferente dentro de mi cabeza, de mi corazón y por qué no decirlo, de mi estómago.
Emprendo esta aventura sin mucho convencimiento, animada a posteriori por una persona que ya no tengo a mi lado y que en su día insistió mucho en que volcase mis reflexiones, mis majaderías, mis extraños puntos de vista, mis vivencias...en la red. Yo sigo pensando que no tengo mucho que revelar, pero bueno... Ustedes decidirán.

Al hilo de todo esto, la noticia del día con mi reflexión: ha fallecido el maestro Chenel, Cristina Fernandez de Kirchner se apoltrona por cuatro años más en su sillón, la Señora Merkel anuncia que el fondo de estabilización europea superará el billón de euros con una quita a Grecia de entre el 50 y el 60%...y dirán ustedes que, menudo día para estrenarse. Y sería cierto.Como casi todos los días de los últimos años, en los que me sorprendo hablándole (??) al telediario varios decibelios por encima de su propia voz. Pero hoy hay algo que me devuelve la confianza en el ser humano con la toga puesta. (En mi descargo diré que esto es siempre temporal, y que la vuelvo a perder rápido, rápido, con su inestimable ayuda). Hoy hemos sabido que un grupúsculo de ciudadanos que no deberán tener ningún conocimiento profesional sobre el mundo del derecho, van a decidir si el Señor Camps y el Señor Costa son o no son culpables de cohecho. Un jurado de ciudadanos, de iguales, de españolitos de infantería (que diría mi admirado Pérez Reverte), que no necesitan más que ser eso, españoles, mayores de edad, razonablemente pertrechados de uso de razón y entereza física, y en pleno ejercicio de sus derechos políticos, van a decidir sobre si cometieron cohecho o no.

Para aquellos de ustedes que desconozcan el término, el cohecho es un tipo de delito que, en este caso, cometen los que ocupando una posición pública, aprovechan la misma para poner el cazo, dicho en román paladino. Reciben o solicitan favores, no sólo dinerarios, a cambio de realizar actos que saben que son contrarios a sus obligaciones o a cambio de no realizar o retrasar lo que sí deben hacer , precisamente por el cargo que ocupan.
Que esta figura la cometa un político, elegido entre sus pares, tiene un par. Y disculpen la facilidad del chiste. Quienes debían ser los mejores garantes de que este tinglao jurídico se mantiene incólume, se refuerza a diario y se nutre de comportamientos honorables (sabían ustedes que el presidente de la Generalitat Valenciana ostenta el título de "Muy Honorable Presidente"?), al cometer este delito se convierten en la quinta columna podrida de nuestra Constitución. Destruyen el sistema atacando la confianza de los ciudadanos en sus instituciones, y eso es un viaje de dudoso retorno una vez se inicia.
Por eso hoy, el hecho de que se haya hecho público que ambos dos, el señor Camps y el señor Costa, se sentarán en el banquillo (y sí, la pena de banquillo existe, pero no es el caso: estos están muy bien sentados en él) me devuelve la sonrisa, y algo, la fe en mis mayores. Esto ya no tiene retorno. Podrán salir indemnes del juicio oral (que lo dudo, apunten la profecía), pero ya nada podrá borrar la hermosa noticia de que, quienes han querido hacer del mal uso su autoridad un cortijo, se sientan en la banqueta a esperar que los desheredados, les declaren culpables o no. Por que ellos serán los que decidan si sí o si no; luego vendrá el magistrado a decir qué pensa conlleva eso, si son culpables. Pero la valoración desnuda, la darán ellos. Un magnífico profesor mío de Derecho nos decía a sus alumnos en una ocasión: "Cuando tengáis dudas de si una ley es buena o no, explicádsela, desprovista de términos jurídicos, a una persona de la calle, eso sí: con sentido común: Si os dice que es una mierda, no lo dudéis.Es que será una mierda". No se equivoquen, este señor no tenía nada de zafio, era todo un "bolonio" (de los buenos del Colegio Español de Bolonia) y estaba más cargado de razón que un santo. Sobre la ley, sobre su interpretación, nadie mejor que los ciudadanos que están llamados a cumplirla y en este caso, a hacerla cumplir. Y en este caso, como último recurso, revolviéndose contra aquellos que juraron (o prometieron, sí lo mismo da, aunque técnicamente se llame jurar el cargo) defender el sistema constitucional frente a cualquier agresión y aprovechan la falta de vigilancia sobre ellos para pisar por encima de la hierba que plantamos entre todos.Hasta hoy. Hasta que la ciudadanía echa una raya en el suelo y recuerda a sus gestores, que su cargo es temporal, al servicio de los demás, y que las cuentas o son claras o no son. Y si no son, al banquillo.A dar explicaciones que más les vale que sean muy convincentes. En nuestro sistema penal, las garantías que deben observarse para llegar al juicio oral son exhaustivas. Que nadie crea que cualquiera puede verse injustamente acusado así como así. Aunque alguna prensa diga otra cosa. No digo que no suceda (que llevo mucho visto y desde bien adentro), digo que es extraordinario por infrecuente. Como afortunadamente es infrecuente que un Honorable se siente en el banquillo acusado de haberse dejado comprar, con su segundo de a bordo a su vera. Afortunadamente ahi están sus conciudadanos para exigirle explicaciones.

Ellos, que son católicos confesos, no habrán dejado de observar que su proceso comienza el día de la Virgen de Guadalupe. A la que se le cantan las famosas "mañanitas", esas que dicen aquello de "ya viene amaneciendo, ya la luz del día nos dio". Será hermoso ver ese destellito de luz entre tanta miseria.

Tiene algo de lírico, no me digan que no. En días como hoy, me devuelven un instante la sonrisa.

2 comentarios:

  1. Un honor y un placer.No se me olvidará que fuiste la primera!!Bienvenida y mil gracias por tu tiempo.

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