Mi
cumple es en breve y con eso en mente, y sin otra razón aparente, me ha dado
por pensar en que la crisis de los 40 (voy a por los 42 si nada ni nadie lo
remedia) ha debido pasar por mi lado con cara de asco y se ha debido ir a por
presas más estimulantes.
Yo no veo ninguna Aznarización en mi caso (más allá de una ligera tableta de chocolate en los abdominales, pero muy,muy ligera y un super pelazo, pero esto último ya venía de fábrica).
Que conste que ya estaba preparada mentalmente. Creo que es cierto eso de que a los 40 uno toma realmente conciencia de que es mortal y de que se va a morir. Un día.Mejor lejano, pero cada vez, más próximo. Que sí, que lo sabemos de siempre, pero ahora es mucho más evidente que a los veinte...
Ya se sabe que cada uno, toma estas cosas como buenamente puede con las herramientas emocionales que tiene a su alcance. Hay quienes simplemente pasan del tema, y otros que deciden "exprimir" el tiempo que les queda en una vertiginosa cuenta atrás que, generalmente, exige un deportivo nuevo, un buen lifting o unas tetas-misil y por qué no, un acompañante muuuucho más joven.
Y en esas andaba yo, pensando que parece que a mi, esto no me afecta.
Y sin
embargo, y repensando el asunto, no puedo dejar de pensar que, en los últimos meses, muchas cosas han
cambiado en torno a mi.
Por personalizar un poco (y sin que sirva de precedente), he perdido como casi diez kilos y sin necesidad de hacer dieta.
He pasado el invierno con vestidos de manga corta: yo, que en agosto, solía dormir con una colcha.
Me estoy entrenando para un triatlón en octubre en Barcelona: yo, que dejé de hacer deporte cuando terminaron las clases obligatorias en el instituto y que en familia soy conocida como “la única de la clase que en el festival del colegio, a los seis años, en una exhibición deportiva, se negó a dar la voltereta para escarnio de sus padres…bueno, ella y el gordo al que le rozaban los muslos al andar”. Resulta que tengo abdominales (y se ven!!!). Añado que cuando mi madre supo que tengo un entrenador personal, le gritó a mi hermano "A tu hermana la han captado en una sectaaaaaaaaaaaaaaa". La muy cabrona...
He aprendido mucho sobre…un montón de cosas que no tienen nada que ver ni con mi profesión ni con mis aficiones más antiguas, y me resulta muy gratificante seguir manteniendo la curiosidad. En general.
He cambiado un poco (pero pocoooooooooo) mi color de pelo. Y ahora es más corto.
He decidido que me voy a ir, yo sola (bueno...con guías expertos!), en vacaciones, a hacer un trekking maravilloso y complicadísimo en mi bella Suiza: yo, que lo más intrépido que he hecho en mi vida ( lo profesional no cuenta) es coger un empacho comiéndome un kilo de helado de tutti frutti (que por cierto, casi me cuesta la vida...).
Y resulta que he llegado a la conclusión de que eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, es una patraña.
No se me han caído las tetas (todavía..), tengo el culo considerablemente más duro que hace por ejemplo cinco o diez años, soy bastante menos vulnerable a gilipolleces varias (no digo inmune, ya me gustaría a mí...pero hasta ahí no llego), valoro mucho más los gestos de los demás para conmigo (de cariño, de renuncia, de disculpa...en general, de todo) y creo que eso me hace un mejor ser humano ( sólo lo último: creo que cuando se me caigan las tetas, si llega ese horripilante momento, seguiré siendo una buena persona). No soy más lista (no creo que nunca llegue a ser "lista"), pero creo que, con el tiempo, he adquirido "cintura" (he dicho que tengo, literalmente, cintura de avispa? pues si!) y eso me ha hecho un pelín menos lerda y más tolerante. He aprendido que hay que mirar y ver bien el interior de los que te rodean, para decidir si quieres que te rodeen o no, no importa quienes sean; y que más te vale que ellos te hayan escogido precisamente por lo mismo, por tu interior. Que la familia sí se elige; la genética es otra cosa.También he aprendido que si alcanzas todas tus metas fácil y rápidamente, o las has puesto muy bajitas o lo estás haciendo a costa de otro. Y eso no mola. Mola el esfuerzo sano, porque incluso cuando no se recompensa externamente, te deja pulida por dentro y el buen sabor de boca no te lo quita nadie.He descubierto que "The long and winding road" es una gran metáfora de la vida. Y una canción muy chula, aunque parezca triste (como "Tears in Heaven"). Y que nunca hay que creerse todo lo que uno escucha, aunque lo escuche muchas veces. Y que se puede hablar sin abrir la boca, llorar sin lágrimas y abrazar a otra persona en la distancia. Y que cada vez, te importan más muy pocas personas y te importan menos muchas cosas. Y que me sigue sulfurando la prepotencia, el abuso, la grosería, la intolerancia y la rigidez mental, exactamente igual o más que hace veinte años: eso de que el paso del tiempo atempera el carácter, en este aspecto, tampoco me ha funcionado y lo cierto es que me gusta; y que cada vez me gusta más compartir mucho tiempo de calidad con cada vez menos gente...Y podría seguir así "hasta el infinito y más allaaaaaaaaaaaaa". Pero eso será otro día, otro post.
Ahí va la última: también he aprendido que, haciendo dieta dos semanas, lo único que pierdes son 14 días, porque, queridos amigos, esto es una gran verdad (y una graaaaaaan metáfora vital): SIEMPRE QUEDA SITIO PARA EL POSTRE.O debería!
Y la banda sonora de este post, pues claro, es esta:
Por personalizar un poco (y sin que sirva de precedente), he perdido como casi diez kilos y sin necesidad de hacer dieta.
He pasado el invierno con vestidos de manga corta: yo, que en agosto, solía dormir con una colcha.
Me estoy entrenando para un triatlón en octubre en Barcelona: yo, que dejé de hacer deporte cuando terminaron las clases obligatorias en el instituto y que en familia soy conocida como “la única de la clase que en el festival del colegio, a los seis años, en una exhibición deportiva, se negó a dar la voltereta para escarnio de sus padres…bueno, ella y el gordo al que le rozaban los muslos al andar”. Resulta que tengo abdominales (y se ven!!!). Añado que cuando mi madre supo que tengo un entrenador personal, le gritó a mi hermano "A tu hermana la han captado en una sectaaaaaaaaaaaaaaa". La muy cabrona...
He aprendido mucho sobre…un montón de cosas que no tienen nada que ver ni con mi profesión ni con mis aficiones más antiguas, y me resulta muy gratificante seguir manteniendo la curiosidad. En general.
He cambiado un poco (pero pocoooooooooo) mi color de pelo. Y ahora es más corto.
He decidido que me voy a ir, yo sola (bueno...con guías expertos!), en vacaciones, a hacer un trekking maravilloso y complicadísimo en mi bella Suiza: yo, que lo más intrépido que he hecho en mi vida ( lo profesional no cuenta) es coger un empacho comiéndome un kilo de helado de tutti frutti (que por cierto, casi me cuesta la vida...).
Y resulta que he llegado a la conclusión de que eso de que cualquier tiempo pasado fue mejor, es una patraña.
No se me han caído las tetas (todavía..), tengo el culo considerablemente más duro que hace por ejemplo cinco o diez años, soy bastante menos vulnerable a gilipolleces varias (no digo inmune, ya me gustaría a mí...pero hasta ahí no llego), valoro mucho más los gestos de los demás para conmigo (de cariño, de renuncia, de disculpa...en general, de todo) y creo que eso me hace un mejor ser humano ( sólo lo último: creo que cuando se me caigan las tetas, si llega ese horripilante momento, seguiré siendo una buena persona). No soy más lista (no creo que nunca llegue a ser "lista"), pero creo que, con el tiempo, he adquirido "cintura" (he dicho que tengo, literalmente, cintura de avispa? pues si!) y eso me ha hecho un pelín menos lerda y más tolerante. He aprendido que hay que mirar y ver bien el interior de los que te rodean, para decidir si quieres que te rodeen o no, no importa quienes sean; y que más te vale que ellos te hayan escogido precisamente por lo mismo, por tu interior. Que la familia sí se elige; la genética es otra cosa.También he aprendido que si alcanzas todas tus metas fácil y rápidamente, o las has puesto muy bajitas o lo estás haciendo a costa de otro. Y eso no mola. Mola el esfuerzo sano, porque incluso cuando no se recompensa externamente, te deja pulida por dentro y el buen sabor de boca no te lo quita nadie.He descubierto que "The long and winding road" es una gran metáfora de la vida. Y una canción muy chula, aunque parezca triste (como "Tears in Heaven"). Y que nunca hay que creerse todo lo que uno escucha, aunque lo escuche muchas veces. Y que se puede hablar sin abrir la boca, llorar sin lágrimas y abrazar a otra persona en la distancia. Y que cada vez, te importan más muy pocas personas y te importan menos muchas cosas. Y que me sigue sulfurando la prepotencia, el abuso, la grosería, la intolerancia y la rigidez mental, exactamente igual o más que hace veinte años: eso de que el paso del tiempo atempera el carácter, en este aspecto, tampoco me ha funcionado y lo cierto es que me gusta; y que cada vez me gusta más compartir mucho tiempo de calidad con cada vez menos gente...Y podría seguir así "hasta el infinito y más allaaaaaaaaaaaaa". Pero eso será otro día, otro post.
Y la banda sonora de este post, pues claro, es esta:
